Energías renovables: 5 motivos para ser optimistas

El sector de las energías renovables encaraba un futuro alentador de la mano de una nueva regulación para promover el autoconsumo eléctrico, que acabó con el ‘impuesto al sol’ y favorecía el consumo propio, individual y colectivo, dentro de la estrategia de descarbonización y transición energética del Gobierno y en la línea de los acuerdos internacionales para combatir el cambio climático.

El desbroce del camino que supuso la exención de todo tipo de cargos y peajes a la energía autoconsumida de origen renovable, así como a la excedente vertida a la red; o la simplificación de los trámites y plazos administrativos para la legalización de las instalaciones implicó que, en 2019, casi se doblara la potencia instalada respecto al año anterior, acabando con 459 megavatios (MW), por 235 en 2018.

Las perspectivas de crecimiento para 2020, sobre todo en instalaciones para pymes industriales (el 75% del total de MW en 2019), se han visto afectadas por la pandemia debido a la paralización de las inversiones en un tejido empresarial ahora centrado totalmente en su supervivencia.

Si antes de la crisis del coronavirus la UNEF apuntaba a la instalación de 600 MW durante este ejercicio, las actuales previsiones dan por buenos los 400 MW.

Sin embargo, dentro del escenario de incertidumbre provocado por el COVID-19, hay motivos para confiar en la robustez del sector de las energías renovables para capear el temporal. Apuntamos 5 de ellos:

  • Sector clave en la recuperación económica: Desde Europa se está fraguando un reconstrucción sostenible, con una inversión sin precedentes, que conjugue la recuperación económica con la lucha frente al cambio climático. Uno de los pilares del Pacto Verde (European Green Deal) es la descarbonización del sector de la energía.
  • Generador de empleo: Como sector en pleno crecimiento -antes de la crisis sanitaria- y creador de puestos de trabajo, la industria de renovables puede ser una palanca de reactivación laboral. En 2018 el sector empleaba a 80.000 personas. Según la Agencia Internacional de la Energía (AEI) podría crear 9 millones de empleos en el mundo entre 2021 y 2023.
  • Tecnología y capacidad: En la actualidad el sector en España cuenta con la tecnología para ser competitiva en costes. En el caso de la fotovoltaica, se producirá a un coste cercano a cero durante la próxima década. También se cuenta con la capacidad para generar el suministro demandado. De este modo, durante los meses de marzo y abril la mitad de la producción de electricidad vino de fuentes renovables.
  • Decreto frente a la especulación Con la energía también se especula. Así se ha hecho con la compra venta de permisos administrativos de acceso a las redes eléctricas. El recién aprobado RDL 23/2020, muy bien acogido por el sector por diferentes motivos, establece criterios para que dichas licencias se correspondan con proyectos reales.
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